Caso Peoplecare

Rafael Bravo Celedón, creador del software de fidelización “Peoplecare” y socio de la empresa de servicios BUSINESS INNOVATION NETWORK CONSULTORES LIMITADA (BINET), junto con Don Jaime Acuña Aladro, Director del Master de Dirección Estratégica de Ventas de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) y representante legal de esta sociedad presentaron ayer ante el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago una querella criminal en contra de cinco ex trabajadores por revelar el secreto de información confidencial de la empresa, quienes además cometieron delitos informáticos e infracciones a la privacidad de datos y violaciones a la Ley de Propiedad Intelectual para favorecer ilegalmente negocios de terceras empresas y filtrar datos de ex clientes y proveedores, entre ellos: VTR GLOBALCOM S.A., LIPIGAS S.A., SIEMENS S.A., PERNOD RICARD, GRUPO FIDES, KDM, FLSMITH, PHERSU, SIGA Ingeniería, La Polar, y L’Oréal, entre otros.

La querella fue patrocinada por los abogados de Tactical Chambers en la ciudad de Santiago – www.tacticalchambers.com . Según el texto de la querella de la empresa BINET y el creador Rafael Bravo, se creó un software que permite soluciones tecnológicas innovadoras en el ámbito de fidelización para generar una economía de la lealtad destinadas a optimizar la experiencia del cliente durante el proceso comercial y posicionar marcas en la mente del consumidor para situaras como la primera opción frente a la competencia.

Las operaciones realizadas por los imputados fueron coordinadas desde las ex oficinas de BINET en la Comuna de Vitacura. Según explicó el abogado querellante Miguel Fredes, luego de un período de crecimiento comercial y utilidades sostenido desde fines del 2011, el servicio prestado a clientes través de la empresa sufrió una brusca caída en la facturación desde la última semana de Julio del año pasado 2016. El equipo ejecutivo de trabajadores que manejaba y comercializaba el software bajo una licencia otorgada por Bravo, procedió a transferir información estratégica de la empresa a terceros. Los 5 ejecutivos, según reveló Jaime Acuña, firmaron cláusulas de confidencialidad en sus contratos laborales lo que significa que los ex colaboradores no podían divulgar información reservada. Cada vez más empresas exigen estas cláusulas para resguardar información confidencial que no pierde ese carácter por el cese de la relación contractual, debido a que en una sociedad de la información la divulgación no autorizada provoca pérdidas enormes a las empresas cada año.

El incumplimiento de este tipo de cláusula se puede reconducir por la empresa a través de dos vías: la primera, es el despido del trabajador, y la segunda, la indemnización por daños y perjuicios.

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